Jornada CEC: "ADNe (Código Emocional) para el Desarrollo de Personas" Jornada CEC: “ADNe (Código Emocional) para el Desarrollo de Personas”

Desde hace décadas, muchos expertos en Management se hacen una pregunta a la que todavía no se ha dado una respuesta convincente: ¿cómo es posible que todo lo que nos ha aportado la ciencia para mejorar nuestras vidas no se haya incorporado a la manera en que dirigimos nuestras empresas y organizaciones?

Sobre esta idea de partida se desarrolló el pasado día 4 de noviembre en el salón de actos de la CEC la ponencia-taller “Fiabilidad, agilidad y precisión en los procesos de Selección de Personas” guiada por nuestro compañero y alma máter de Jacobson Institute y Jacobson Consulting, Elías Azulay.

Así es que Elías empezó recordándonos que uno de los retos que tenemos por delante es introducir la ciencia en el mundo de la dirección de empresas y más específicamente, en el área de los Recursos Humanos. Ello pasa necesariamente por aceptar que todos vivimos (¿cuándo no ha sido así?) en un permanente proceso de superación de lo obsoleto -que no de lo antiguo-.Y lo cierto es que determinadas formas de abordar los procesos de Reclutamiento y Selección están obsoletas.

Que un “robot” (por cierto, no estamos hablando de un cyborg, sino de una máquina que actúa regida por algoritmos introducidos por nosotros, los humanos) lleve el peso de un proceso de Selección no debería de intimidar a nadie. Es mucho más beneficioso para el futuro de la gestión de personas, porque hará ganar en eficacia y eficiencia a las empresas siendo mucho más fiables y precisos a la hora de establecer el correspondiente ajuste entre personas y puestos.

Si desde el Jacobson Institute y Jacobson Consulting se defiende la idea de no incluir a los técnicos en el proceso de Reclutamiento y Selección y utilizar precisamente un “robot”, es porque el factor humano sesga de manera sistemática el proceso. Por ejemplo, a través del denominado “efecto halo”, que recoge síndromes tan reconocibles como la seducción del atractivo físico, que lleva a sobrevalorar sistemáticamente la idoneidad de un candidato (incluidos todos aquellos puestos donde el atractivo físico no es necesario en absoluto).

Para todos los profesionales del área de Recursos Humanos que puedan sentirse intimidados por esta afirmación, cabe recordarles que su futuro pasará cada vez más por ser asesores, consejeros, entrenadores y facilitadores de personas en sus proyectos y carreras profesionales.

Como bien apunta Elías, el 80% proceso de selección debe apoyarse en las identificación de las actitudes, y el 20% en el bagaje personal y profesional. Esta aseveración no es más que la lógica consecuencia de una evolución (que ya tiene más de un siglo de trayectoria) a través de la cual se ha ido afinando cada vez más para predecir quién es la persona más adecuada. Una evolución que se inició con la identificación de las aptitudes mentales, hasta llegar a la identificación precisa y certera de las “posibilidades embrionarias” de cada uno de nosotros. Todo ello, al mismo tiempo y simultáneamente, es lo que aporta el ADNe como instrumento evaluador y la Red Elenius (y su robot Elenius Recruiter) como sistema de procesamiento de la información proveniente de candidatos y empresas: la identificación de las actitudes y el potencial de las personas, y todo ello con una metodología ágil, fiable y precisa.

En este sentido el ADNe se antoja como un arma extraordinariamente poderosa. Primero, por su carácter comprensivo y descriptivo de un elevado porcentaje del comportamiento humano en una serie restringida de factores (o registros); segundo, porque todo estos factores o registros han hallado plena validación en líneas de investigación provenientes de la epigenética y neurociencia; tercero porque la determinación del perfil (o persotipo) se hace de una manera precisa, asignando un código de doble dígito a cada uno de los registros.

La robotización nos está ayudando a derivar todas aquellas tareas engorrosas y rutinarias que nos impiden concentrarnos en lo más esencial: hacer crecer a las personas hasta el límite de sus posibilidades, y por ende, dotar de más valor a empresas y organizaciones para seguir mejorando como sociedades.

Lucas Ricoy Riego
Director del área CoachCare y ADNe
Jacobson, Steinberg & Goldman Galicia

 

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